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El Enress está acéfalo y ya acumula 300 reclamos

El Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress) está acéfalo desde el 10 de diciembre de 2007. Esto significa que el organismo encargado de aplicar sanciones, establecer reducciones tarifarias por baja presión de agua y autorizar nuevas áreas de saneamiento carece de poder de policía y sólo se maneja a través de notas o informes técnicos. El último director aprobado por la Legislatura fue el actual presidente de Rosario Central, Horacio Usandizaga, y para que el organismo se normalice deberían al menos designarse tres nuevos directores. Mientras tanto, hay 300 expedientes sin resolución archivados en un cajón.

Si bien los 70 empleados del Enress acuden todos los días a sus puestos de trabajo, el organismo está virtualmente paralizado. La ley provincial 11.220 de creación del ente establece que los únicos facultados para aplicar sanciones y dictar resoluciones son los directores.

El trámite para su designación debe contar con el visto bueno de la Legislatura santafesina a propuesta del gobernador. De los cinco directores, tres eran referentes del oficialismo, dos por la oposición y el restante designado por el sindicato Obras Sanitarias que conduce Oscar Barrionuevo.

Antes de diciembre de 2007, y junto a Usandizaga, se habían nombrado interinamente dos directores; Helio Vázquez y José Lanzamidad, quienes hoy desempeñan tareas gerenciales. El Enress tiene competencia no sólo en las 15 localidades en donde Aguas Santafesinas SA (Assa) presta servicios sino que controla a otros 327 prestadores por fuera de esta concesión y que administran municipios, comunas y cooperativas.

El impacto. Más allá del atraso administrativo en la designación de los funcionarios, el hecho de que el ente esté acéfalo desde hace más de un año tiene varios aspectos adversos. Por ejemplo, cuando en un área se termina una obra, la concesionaria necesita la autorización del Enress para cobrar el servicio de agua potable y cloacas. Ergo, si no hay Enress el prestador tampoco cobra.

Y ni hablar de los efectos sobre los vecinos. Según detalló una alta fuente del organismo, de los 300 expedientes que se acumulan en las oficinas, 100 están referidos a reclamos por baja presión; mayoritariamente de barrios de la capital santafesina y de Rosario.

La última resolución del ente establece una presión exigible de siete metros de columna de agua en la puerta de la casa donde se presta el servicio. Si esto no se cumple, se puede acudir al Enress para pedir la aplicación de sanciones o bien imponer una reducción tarifaria. Han existido casos de una baja del 30 por ciento de los valores establecidos.

Pero para ello, no sólo hace falta el informe técnico sino la firma de los directores en una resolución. Según la 11.220 esta potestad es insustituible e irreemplazable, ya sea por el ministro del área o por el propio gobernador.

Las trabas por acefalía repercuten en otras situaciones. El Enress no puede hacer licitaciones y hasta el contrato de limpieza se hizo por costo fijo. Una situación que afectaría la sede local, que está alquilada.

La calidad del agua ofrecida por los prestadores también pasa por la lupa del ente. El organismo tiene dos laboratorios de alta tecnología (uno en Santa Fe otro en Rosario) donde se analizan las muestras de diversas localidades. Y más allá de las notas e informes técnicos, no existe poder de policía ni la imposición de multas por incumplir las pautas de calidad.

Por ejemplo, fijar plazos para que una cooperativa construya una planta de ósmosis inversa para potabilizar agua. A futuro, la acefalía también afectaría la compra de insumos para los laboratorios. Algo es seguro, la acumulación de los expedientes en la secretaría del directorio es una muestra cabal de un año de indefiniciones.

Extraido Diario La Capital: http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2009/03/21/noticia_0014.html

El Enress está acéfalo y ya acumula 300 reclamos
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